Jorge Macri les tomó juramento a sus ministros y forzó una hora de convivencia entre Bullrich, Macri y Rodríguez Larreta

Después del acto de asunción junto a su vice, Clara Muzzio, Jorge Macri les tomó juramento a sus ministros e hizo equilibrio entre Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri. Fue al mediodía en la Usina del Arte, ubicada en el barrio porteño de San Telmo, el escenario donde se encontró la cúpula de la dirigencia Pro tras las diferencias respecto de cómo vincularse con el próximo gobierno de Javier Milei.

“Hola Pato [por Patricia Bullrich], ¿cómo estás? No falta nadie, estamos todos. Muy bien”, destacó el jefe de gobierno electo al tomar la palabra, antes de comenzar con la jura de sus futuros funcionarios. En línea con la postura de los diez gobernadores de Juntos por el Cambio (JxC), Jorge Macri apuesta a la continuidad de la coalición opositora y tiende puentes con sus aliados para construir gobernabilidad.

Como un símbolo de la idea de volver a las raíces de Pro, conservar los principales lugares de poder para referentes “amarillos” y diferenciarse del perfil aperturista del alcalde saliente, Rodríguez Larreta le entregó el bastón de mando a su sucesor junto a Mauricio Macri. Allí, escenificaron un trato cordial y se mostraron afectuosos a pesar de las diferencias que desde hace por lo menos dos años mantienen entre sí.

Si bien la toma formal de poder del ejecutivo de la Ciudad por Jorge Macri será el 10 de diciembre, el mismo día que el presidente electo, se adelantó el evento protocolar “para que cada jurisdicción tenga su espacio”.

Jorge Macri saluda a su predecesor, Horacio Rodríguez Larreta

Con frialdad, el expresidente y la próxima ministra de Seguridad se saludaron, aunque no volvieron a cruzar palabra. Se sentaron en primera fila, separados entre sí por Juliana Awada, esposa de Mauricio Macri, quien hizo de frontera natural entre los dirigentes amarillos. “Pidieron estar separados”, deslizaron a LA NACIÓN quienes estuvieron en la organización del evento.

Macri y su expupila transitaron semanas de mucha tensión ante la diferentes visiones sobre cómo acompañar al gobierno del presidente electo. El fundador de Pro le reprochó a Bullrich negociar por su cuenta espacios en el gabinete libertario, sin considerar el “acuerdo macro” que pensaba el expresidente. Actualmente, cerca de los dirigentes destacan que hay iniciativas para recomponer el vínculo.

En tanto, Bullrich y Rodríguez Larreta se ubicaron en asientos contiguos. Mostraron buena sintonía y no pararon de hacerse comentarios. Los exrivales en la interna presidencial de Juntos por el Cambio (JxC) limaron asperezas tras su feroz competencia hacia las PASO y pudieron escenificar unidad para las generales. La excandidata presidencial, incluso, le pidió al alcalde porteño que se sumara a su posible gobierno como Jefe de Gabinete. A pesar de los cortocircuitos ideológicos, que quedaron expuestos en la interna, en esta nueva etapa los une las diferencias con su exjefe.

De hecho, al finalizar el acto de asunción, Bullrich fue escoltada hacia la salida por Eduardo Macchiavelli, funcionario larretista y uno de sus hombres se confianza. “No puedo hablar”, fue la respuesta de la próxima ministra de Seguridad ante la intención de este medio de hacerle una pregunta. Si bien el expresidente y Rodríguez Larreta asistieron con sus respectivas parejas, Awada y Milagros Maylin, Bullrich fue sola.

Patricia Bullrich es escoltada por Eduardo Macchiavelli

Con diplomacia, Jorge Macri saludó y reconoció el trabajo de todos en su discurso. Habló del orgullo que le da “el punto de partido” de su gestión en la Ciudad y agregó sobre sus dos predecesores: “Estoy parado sobre los hombros de dos gigantes”.

A Bullrich la nombró al hablar sobre “el orden público”. Destacó su compromiso con terminar con “el caos de los piquetes” y señaló: “Por suerte la vamos a tener a Patricia en el Ministerio de Seguridad de la Nación”. Si bien Mauricio Macri aplaudió tímidamente este reconocimiento, así como el resto del público, lo hizo sin mirar a su exministra y mantuvo una mirada gélida hacia el frente.

Tras una hora de fría convivencia a sólo unos pocos metros, el evento institucional finalizó. Mientras Rodríguez Larreta se quedó conversando con sus funcionarios, Bullrich dialogó y se fotografió con Néstor Grindetti y Diego Kravetz. Mauricio Macri, en tanto, saludó cálidamente a los hijos de su primo Jorge y emprendió una rápida salida por detrás del escenario junto a su mujer.

El discurso de Jorge Macri

Jorge Macri y su esposa Belén Ludueña subieron al escenario al ritmo de “Ciudad mágica” de la banda Tan Biónica, un himno del Pro en los tiempos de Mauricio. Los siguieron su compañera de fórmula y su esposo, quienes saludaron al público.

Durante su primera exposición frente a su gabinete, el alcalde electo habló de sus compromisos de gobierno, entra las que se destacaron las transferencias de competencias nacionales a la Ciudad, como la Terminal de Ómnibus de Retiro y el Puerto de Buenos Aires.

“Las empresas de la Ciudad las sigue manejando la Nación. Tenemos que poder manejar la IGJ, la oficina que supervisa las empresas. Y eso nos va a permitir recuperar la SAS, las empresas en un día, y otros mecanismos para que sea más fácil crear empresas y dar trabajo”, subrayó.

Además, hizo hincapié en el traspaso de las competencias de la Justicia Nacional al fuero porteño. “Otro gran objetivo es crear un fuero laboral propio, moderno y ágil, que favorezca la creación de empleo”, señaló el jefe de gobierno electo.

Jorge Macri junto a sus tres hijos, Antonio, Giorgio y Martina; su madre y su mujer, Belén Ludueña

En otro tramo de su discurso, reiteró que exigirá el cumplimiento del fallo de la Corte Suprema que restituyó a la Ciudad los fondos de coparticipación, ignorado por el gobierno de Alberto Fernández, y manifestó su confianza de que el nuevo presidente “va a cumplir con la ley y le va a dar a los porteños lo que les corresponde”.

Como parte del desafío de gobernabilidad que tendrá por delante, el exintendente de Vicente López conformó su gabinete como un mosaico. Tejió alianzas con espacios de diferentes colores políticos y ubicó a personas de su confianza en lugares estratégicos. La sombra de su primo Mauricio, quién retuvo posiciones clave con personas de su extrema confianza, gravita con fuerza sobre el bastión Pro que supo erigir desde 2007.

Participaron de la ceremonia gobernadores, diputados y senadores, empresarios, miembros del cuerpo diplomático, referentes de organizaciones sociales, autoridades religiosas de distintos cultos e intendentes de la provincia de Buenos Aires.