En un pueblo de Santa Fe de 900 habitantes, fabrican muebles de exportación y emplean a 250 personas

La empresa nació en Santa Fe, en la localidad de Uranga (sur provincial) hace 30 años. Allí viven unas 900 personas, de las que unas 250 trabajan en Valenziana. La firma se dedica al diseño, fabricación, comercialización y distribución de muebles para el hogar; espera cerrar el año con 57 locales en el país (17 nuevos) y está saliendo a Uruguay y Paraguay con un plan estratégico de expansión que incluye la apertura de espacios propios. La facturación proyectada para este año es de $4.800 millones.

“Estamos trabajando fuertemente en la expansión de la marca, por eso este año daremos un salto cuántico en la estrategia exportando nuestros productos a Montevideo durante el primer semestre, y Asunción en el segundo. En ambos casos será mediante la apertura de locales propios en esas ciudades. Es un paso muy importante para nuestra internacionalización”, dice a LA NACION, Rodrigo Díaz, uno de los socios de la empresa.

La marca, que ya es conocida en el mercado local, ofrece todas las líneas necesarias para amoblar una casa, incluyendo propuestas juveniles y accesorios. Diseña y produce utilizando “material sustentable” y cuidando que la totalidad del proceso no impacte de manera negativa en el medioambiente. Cuenta con certificación de ISO 9001 desde el 2008 y OHSAS 18001 e ISO 14001 en gestión ambiental. En total, la empresa emplea a 600 personas en todo el país.

“A medida que se va creciendo uno tiene un horizonte y también divisa el techo y si bien en el mercado local nos queda margen para desarrollarnos, la decisión es ir con locales propios a Montevideo en este primer semestre y en Asunción antes de fin de año”, ratifica Rodrigo Díaz. Desembarcarán con un socio local en ambos casos porque entienden que lo necesitan para las cuestiones “operativas y el know how de armado, montaje y posventa”.

En lo que hace a la expansión local, los nuevos locales serán en Rafaela, Santa Fe, Paraná, Pilar, Canning, Salta, Santiago del Estero, Posadas, Río Grande, Luján, Villa María, Villa Mercedes, Santa Rosa, Caleta Olivia, General Rodríguez, La Rioja y San Juan.

Valenziana fue creada por José María Díaz y Rodrigo Díaz, quien se sumó una década después del comienzo de las operaciones. Al no tener recursos disponibles, esos diez años fueron de start-up “de administrar crisis” y después empezó el crecimiento como Pyme.

“Los productos fundacionales fueron los muebles para bebé -señala Rodrigo Díaz-. Nos convertimos en líderes de ese nicho del mercado en el país pero vimos que ya no había más posibilidades de crecimiento. La cuna de bebé es el único mueble que se presta y se devuelve y eso pone una restricción al desarrollo de la fábrica”.

Frente a ese panorama la decisión de la empresa fue “salir de la habitación del bebé y pasar a la del pre adolescente y así seguimos avanzando en todos los ambientes de la casa”. Así fue la expansión en las líneas de producción.

La fábrica está en un área industrial de la localidad que desarrolló la propia firma cuando ya en la zona urbana “no se podía seguir trabajando por las dimensiones” de la producción. El volumen de producción es de 3000 metros cúbicos por mes y no solo trabaja madera la marca, sino que emplea “multi materialidad”, por lo que consume telas, espumas, vidrios y metales. En el caso de la madera, proviene de Misiones, Corrientes y Entre Ríos.

Tanto Uranga como los pueblos cercanos tienen desocupación negativa, por lo que la firma empezó a trabajar fuerte en responsabilidad social y medioambiental vinculándose con cuestiones culturales.

El año pasado pusieron en marcha el proyecto “Súper Autores” en la Escuela 6196 de Uranga para estimular la capacidad creativa y el interés por la lectura y escritura. Los alumnos hicieron un libro de 25 cuentos, cuatro leyendas y nueve poemas que fue editado por la marca y está en las diez “bibliotecas al paso” que la empresa tiene en diferentes ciudades donde está.

La empresa tomó un crédito del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) por casi $100 millones en 2021 para ampliar su nave industrial, incorporar equipamiento en el sector tapicería y fabricar internamente piezas metálicas. El préstamo fue a siete años de plazo y uno de gracia, con tasa bonificada por el Fondep del Ministerio de Desarrollo Productivo.

Según datos de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (Faima), si bien durante 2020 la industria del mueble tuvo un crecimiento a partir del incremento del home office y las nuevas formas de trabajo, desde el 2021 se viene en progresiva caída. Desde la entidad entiende que este será un año “complejo” tanto para la industria del mueble como para el sector forestal.