El encendido discurso de Miguel Ángel Pichetto en la previa de la votación general de la ley ómnibus

Pocos minutos antes de la votación en general de la ley ómnibus y tras tres días de tenso debate, con protestas afuera del Congreso, el presidente del bloque Hacemos Coalición Federal, Miguel Ángel Pichetto, volvió a ser el centro de la escena al brindar un encendido discurso durante una última alocución.

Además de dar definiciones sobre los temas más polémicos del proyecto, como privatizaciones y facultades delegadas, el diputado cruzó a varios miembros de la Cámara. “¿Quién toca la campana?”, lanzó cuando concluyó el tiempo permitido.

La exposición de Pichetto comenzó cuando defendió las facultades extraordinarias que busca aprobar el presidente Javier Milei y apuntó contra el gobierno de Alberto Fernández. “El DNU, la emergencia y la delegación son características fundamentales de los gobiernos desde el 2001, salvo los últimos dos años de Mauricio Macri…”, algo que recibió aplausos por parte de diputados de Pro.

“No aplaudan, es un dato de la historia”, ironizó Pichetto.

“Los dos primeros años [Macri] gobernó con la emergencia que le dejó Cristina Kirchner. Los gobiernos tuvieron delegaciones a full. No reconocen ni sus propios actos”, continuó.

Tras ello, se refirió a las facultades delegadas a Alberto Fernández durante la pandemia: “La culminación de todas las emergencias es diciembre 2019, que es lo que tenía que haber hecho el gobierno con rapidez para dar certidumbre y tener todos los instrumentos fiscales económicos. Se declaró la emergencia para (Alberto) Fernández, que ahora está tranquilo en España, en once títulos. En 2020 le metieron con todo porque apareció el covid”.

Para sostener su discurso, pidió permiso para leer y fustigó a aquellos legisladores que lo hacen durante sus intervenciones: “No estoy leyendo. No hay que leer. La obligación es decir lo que uno piensa y siente”.

“¿Me deja leer? Para ser preciso”, le preguntó al presidente de la Cámara, Martín Menem, que le permitió seguir. “Hay que pedirle al presidente permiso para leer. Aprendan el reglamento. No pueden venir con un papel y leer, encima a veces leen mal”, dijo, mirando a el resto de los diputados.

Acto seguido, sonó la campana dos veces por traspasar los cinco minutos de alocución. “¿Quién toca la campana? Todavía no empecé. El tiempo lo tengo todavía, tengo quince minutos”, lanzó Pichetto, y siguió: “La primera delegación a Fernández fue suprimir la fórmula de ajuste por inflación a los jubilados y hoy están pagando el deterioro del salario. Esto es lo que hicieron. No estaba acá yo. Lo votaron todo antes de Navidad. Estamos votando una emergencia y delegación incluso de menor entidad”, argumentó, a favor de las delegaciones que busca Milei.

En la línea con el cruce que protagonizó hace un par de semanas con el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, por reclamar su presencia en el plenario de comisiones, expresó: “El deber del ministro, que no vino, es explicar a dónde vamos, pedir que el Congreso lo ayude”.

Luego, ironizó, provocando algunas risas: “Pero no vino, quizás estaba ocupado con el Fondo, algún canje de bono”. Para cerrar esta idea, sostuvo que es importante que los funcionarios defiendan los proyectos en el Congreso.

Pichetto también habló sobre las privatizaciones de las empresas públicas, entre ellas Radio Nacional, Télam, Aerolíneas Argentinas, aunque YPF quedó afuera del listado. “Hay que plantear leyes especiales para llevar adelante las privatizaciones. Quedó atrás el concepto viejo de privatización de los 90″, explicó.

“Porque a la Argentina nadie le cree. Es un país que ha defaulteado permanentemente. ¿A quién le vas a vender una empresa con jurisdicción argentina?”, cerró.