Charly García y su aventura psicodélica con Alicia en un país sin maravillas

“Quién sabe Alicia este país no estuvo hecho porque sí”, canta Raúl Porchetto al comenzar Alicia en el País de las Maravillas, versión fílmica sudamericana de la novela de Lewis Carroll. Estaba claro que, cuando se estrenó en el cine Premier en diciembre de 1976, la Argentina no era ninguna maravilla: el 24 de marzo de ese año se había iniciado con un golpe de Estado la dictadura militar que se extendería hasta 1983.

Alicia y el Gato de Cheshire en una escena de la película dirigida por Eduardo Pla

Ahora, a casi cuatro décadas del retorno de la democracia y a horas de su reestreno hoy en el Centro Cultural San Martín, con entradas ya agotadas para las todas las funciones que se extienden hasta el domingo, esta película dirigida por Eduardo Pla se consagra como film de culto. Especialmente porque el autor de la citada canción de apertura es nada menos que Charly García, aunque en los créditos figurara todavía como “Charlie”.

Alicia al ingresar en el País de las Maravillas

“Parezco la hormiga atómica, porque [el tono] estaba muy alto –recuerda Porchetto en una entrevista disponible online-. A los amigos no se les puede decir que no. Era una canción muy especial, había frases que no podían quedar en ese momento”. En 1980, en pleno gobierno militar, fue incluida sin embargo con osados versos en el disco Bicicleta de Serú Girán. Por ejemplo: “Los inocentes son los culpables, dice su señoría, el Rey de Espadas. No cuentes lo que hay detrás de aquel espejo, no tendrás poder, ni abogados, ni testigos”.

Fachada del cine Premier en 1976, cuando se estrenó la versión original de la película

Una escena similar a lo que ocurría entonces en la Argentina se muestra hacia el final de la película de Pla, cuando los personajes participan de un juicio arbitrario. “Absurdo y sin sentido. ¿A quién se le ocurre semejante cosa? La sentencia primero y después el veredicto”, opina Alicia, protagonizada por Mónica Vont Reust. Indignada, la Reina de Corazones ordena que se calle y que le corten la cabeza. “¿Quién les tiene miedo? No son otra cosa que un mazo de cartas”, responde Alicia, antes de que todos comiencen a desaparecer.

El afiche de la película original

“Te vas a ir, vas a salir, pero te quedas, ¿dónde más vas a ir? Y es que aquí, sabes el trabalenguas, trabalenguas, el asesino te asesina y es mucho para ti. Se acabó este juego que te hacía feliz”, canta Charly en un tema que parece haber sobrevivido a la censura gracias al poder de la metáfora.

Así se promocionó la película por las calles de Buenos Aires

Como el Gato de Cheshire o el Sombrerero Loco, el excéntrico músico que llegaría a convertirse en la máxima estrella del rock argentino podría ser uno más de los personajes que se cruzan en el camino de Alicia. Sus destinos se unieron gracias a Pla, por entonces un joven estudiante de cine que registraba los ensayos de músicos como Charly, León Gieco y Aquelarre, y el “detrás de escena” de sus recitales.

Eduardo Pla, a la izquierda con barba, durante el rodaje de la película

Tenía apenas 22 años cuando se embarcó en el proyecto de filmar esta película de estética psicodélica, aventura que le demandó otros dos años de trabajo, con filmaciones al aire libre en el Microcentro, la Ciudad Infantil del Bajo Belgrano, la bahía de Samborombón y Miramar. El registro fotográfico de ese proceso se exhibe hasta agosto en el hall del segundo subsuelo del Centro Cultural San Martín. Tras el estreno en cine en 1976, Pla estrenó al año siguiente una versión teatral en el porteño Auditorio Kraft, con Leonor Manso como protagonista.

Fotografía de una producción de LA NACION con Charly García, en 1979

Abocado luego al arte digital, conservó en latas las cintas de su único largometraje hasta su muerte, en 2012. Fue su sobrina, Celina Pla, quien lo rescató junto con otros cortos y la donó al Museo del Cine. Con ánimo de conservar su legado, la directora de Espacio Pla se entusiasmó cuando recibió la propuesta de restaurar y remasterizar el film por parte de la productora audiovisual Poster. “Ellos hicieron Rocanrol Cowboys, documental que cuenta la historia de los Ratones Paranoicos en Netflix, y se interesaron por la música de Charly para la película”, contó a LA NACION esta gestora cultural.

Una escena del Conejo Blanco en el Microcentro, durante el rodaje

Lo que siguió desde 2021, con apoyo de Mecenazgo y Fundación Itaú, fue un arduo trabajo que incluyó escanear cada fotograma de la copia original, filmada en 16 y 35 milímetros. Se repararon rayaduras, se agregaron efectos especiales, se corrigió el color y se resolvieron problemas de sonido, entre otras imperfecciones. En este punto parece apropiado evocar la respuesta de Alicia a la Oruga Azul, cuando le pregunta: “¿Quién eres tú?” “Yo casi no lo sé señor, en este momento –confiesa ella-. Por lo menos sé quién era cuando me levanté esta mañana, pero debo haber cambiado varias veces desde entonces”.

Para agendar:

Reestreno de Alicia en el País de las Maravillas, de Eduardo Pla, en el Centro Cultural San Martín. Desde hoy hasta el domingo, con entradas agotadas. Habrá más funciones en el marco del Ciclo de Cine Mecenazgo en el Centro Cultural 25 de Mayo, el Centro Cultural San Martín y el Museo del Cine, entre el 21 y el 27 de agosto. La venta de entradas se habilitará en el sitio web de cada espacio.