Carlos III. Cinco diferencias de su coronación con la de su madre, Isabel II: desde la ceremonia al look de los invitados

Falta un día, nada más, para que Carlos III (74) sea ungido Rey en una ceremonia milenaria. Mañana, a las 11 (hora local), Su Majestad se convertirá en el cuadragésimo monarca del Reino Unido en ser coronado en la Abadía de Westminster y el mundo está a la expectativa del histórico acontecimiento. Carlos tenía tan sólo 4 años, y Winston Churchill era el primer ministro de la potente nación, cuando su madre, Isabel II, fue protagonista de este fabuloso rito, cuyos orígenes se remontan a 1066, cuando Guillermo El Conquistador se convirtió en el primer Rey de Inglaterra en ser consagrado en la catedral gótica. Hasta ese entonces, las coronaciones tenían lugar en donde fuera conveniente y sucedieron en distintas ciudades de Gran Bretaña, como Bath, Oxford y Canterbury.

Durante la coronación de su madre, Carlos, de cuatro años, ocupó el palco real de la Abadía de Westminster junto a su abuela, la reina madre, y a su tía, la princesa Margarita.La flamante reina Isabel II saludando desde el balcón del Palacio de Buckingham. Con ella (de izquierda a derecha): el príncipe Carlos, la princesa Ana, el duque de Edimburgo y la reina madre.

LA CORONACIÓN DE LA REINA EN 1953 Y LAS DIFERENCIAS CON LA DE SU HIJO, 70 AÑOS DESPUÉS

En línea con la tradición, la coronación estará a cargo del Arzobispo de Canterbury —cargo que ocupa hoy el reverendo Justin Welby—, pero será más modesta que la de su madre, que sucedió hace siete décadas. Sólo 2 mil personas darán su presente mañana en la catedral (Isabel II tuvo 8.251 invitados, ¡cuatro veces más!) y el servicio religioso durará una hora en vez de tres, como ya fue reportado por ¡Hola! Argentina. Un análisis minucioso de la entronización de Isabel II, que tuvo lugar cuando el mundo era otro (los Beatles no existían, los swinging sixties no habían tomado a Londres por asalto aún y la televisión era un fenómeno nóvel), da como resultado un par de diferencias más, que repasaremos en esta nota.

La soberana justo después de ser coronada frente a una Abadía de Westminster colmada.

1. CUESTIÓN DE TIEMPOS

Cuando fue proclamado Rey, en septiembre del año pasado, se creyó que Carlos iba a elegir un día de junio para su consagración, en homenaje a su madre. Un mes después, el Palacio de Buckingham informó que la fecha elegida por Su Majestad era el sábado 6 de mayo de 2023. Día que coincide, de manera llamativa y muy oportuna, con el cumpleaños de Archie Harrison (3), el hijo mayor del príncipe Harry y Meghan Markle. Desde que ascendió al trono, el 6 de febrero de 1952 (tras la muerte de su padre, el rey Jorge VI, a causa de una trombosis coronaria), Isabel II tuvo 482 días (un año y casi cuatro meses) para prepararse para su coronación. Todo fue planeado al más mínimo detalle, incluso el día, 2 de junio, que fue elegido porque los cálculos estadísticos indicaban que iba a ser el más soleado del año. Ese día llovió, pero el mal tiempo no logró apagar el espíritu festivo de los tres millones de simpatizantes que tomaron las calles de la city de Londres, expectantes. Si bien Carlos viene preparándose para el rol de soberano desde hace décadas (en 2017 se convirtió en el heredero al trono inglés con más años en servicio), tuvo tan sólo 240 días (ocho meses) para organizar su consagración como Rey. El pronóstico para mañana anticipa alta nubosidad y posibles lluvias al mediodía en Londres, pero igual se espera una gran concurrencia.

Pese a la lluvia, tres millones de británicos coparon las calles de Londres para ver de cerca a su joven reina Isabel. En la imagen, el carruaje en Regents Street.

2. A DIFERENCIA DE SU SUEGRO, CAMILLA SÍ SERÁ CORONADA REINA

Antes de morir, uno de los últimos deseos de Su Majestad Isabel II fue que la segunda mujer de su hijo tuviera el título de reina consorte, honor que no le fue concedido a su marido, el príncipe Felipe. Así que mañana, Camilla, que se casó por civil con Carlos en 2005, será coronada junto al monarca. Según afirman los expertos, el príncipe Felipe no obtuvo el título de rey a causa de una antigua norma de la realeza británica que decreta que al marido de una monarca sólo le corresponde el tratamiento de Príncipe Consorte. Poco tiempo antes de su casamiento con la princesa heredera, en 1947, el padre de Carlos adoptó el título de duque de Edimburgo y tuvo que esperar ¡una década! para que su mujer lo convirtiera en príncipe.

Camilla será coronada minutos después que su marido, en un ritual más reducido, con la Corona de la reina María -tiene 23,7 centímetros de diámetro y 2200 diamantes-, que fue usada por primera vez por la bisabuela del Rey, en 1911.
Felipe de Edimburgo, el marido de Isabel II, no pudo ser coronado rey. Y recién cuatro años después de convertirse en reina su mujer lo hizo príncipe.

Como su madre —y todos los reyes y reinas desde 1661—, Carlos será coronado con la Corona de San Eduardo. La fabulosa pieza, realizada en oro macizo, sólo es usada para este rito. Pesa 2,2 kilos y en diciembre del año pasado salió de la Torre de Londres para ser preparada para el servicio. Luego del acto, y al igual que Isabel II, el Rey cambiará de corona: lucirá la Corona Imperial de Estado, que pesa un kilo menos, y suele usarse por el soberano reinante en la ceremonia de apertura del Parlamento, año tras año. La reina Camilla, por su parte, será entronizada con la Corona de la Reina María. La pieza, que cuenta con 2,200 diamantes engarzados, fue usada por primera vez por la bisabuela de Carlos al ser consagrada reina consorte junto a su marido, el rey Jorge V, en 1911.

3. DOS CARROZAS EN VEZ DE UNA

A diferencia de su madre, que recorrió tanto el camino de ida como el de vuelta del Palacio de Buckingham a la Abadía de Westminster a bordo de la magnífica Carroza de Oro de la Familia Real, Carlos usará dos vehículos distintos. Según fue informado por su oficina de comunicación, Su Majestad y la Reina Camilla viajarán desde Buckingham hasta la Abadía a bordo de la Carroza del Jubileo de Diamantes y volverán al Palacio, ya coronados, en la Carroza de Oro. Construida en 1762 para el rey Jorge III, este carruaje fue utilizado en todas las coronaciones desde la unción de Jorge IV como Rey. La Carroza del Jubileo de Diamante, en tanto, fue construida en 2012 para conmemorar el sexagésimo aniversario de la reina Isabel II en el trono.

Ese histórico 2 de junio de 1953, la Reina recorre las calles de la capital en la Carroza de Oro de la familia real, construida en 1762.

4. MAYOR COBERTURA, MENOR POPULARIDAD

Aconsejada por el duque de Edimburgo, Isabel II accedió a que el histórico acontecimiento fuera televisado por primera vez. La coronación de su padre, Jorge VI (ocurrió el 12 de mayo de 1937), había sido transmitida por radio y la joven monarca creía, al igual que su marido, que era vital que el pueblo británico tuviera la oportunidad de ver la ceremonia, ahora que la tecnología lo permitía. Aunque la unción (se realiza con una mezcla secreta de aceites consagrada en Jerusalén) se mantuvo en privado, 27 millones de británicos siguieron las tres horas que duró el rito por tevé y 11 millones la escucharon por la radio. Al igual que su madre, Carlos también decidió mantener el momento de la unción en privado, pero a diferencia de ella, que le cedió los derechos de la transmisión a la BBC en exclusiva, contará con una cobertura mayor. Hoy, se sabe que ITV, Sky, CNN y Fox News también transmitirán la ceremonia en directo. El problema para el soberano es que, desde su muy escandaloso affaire con Camilla y su posterior divorcio de la princesa Diana a mediados de los 90, no logra revertir sus índices de popularidad. Al día de hoy, la reina Isabel II cuenta con un 80% de aceptación por parte de la ciudadanía británica y, aún siete meses después de su muerte, sigue ocupando el primer puesto en el ranking de royals. Le siguen la princesa Ana, con un 66%, y el príncipe William y la princesa Kate, con un 65% cada uno (fuente: YouGov). El actual monarca del Reino Unido, en tanto, ocupa el quinto puesto, con un 55% de aceptación entre los ciudadanos del Reino Unido.

Veintisiete millones de británicos siguieron el rito por televisión y once millones lo escucharon por radio. El 9 de septiembre de 2022, en el Palacio de Buckingham, el rey Carlos III pronuncia su discurso a la Nación y a la Commonwealth, tras la muerte de su madre.

5. LA CEREMONIA: RECORTADA Y MÁS INCLUSIVA

Buckingham anunció que el servicio religioso de mañana durará un tercio en comparación al de Isabel II, pero no dejó trascender qué partes de la ceremonia serán suprimidas. Lo que sí se sabe es que la forma moderna del rito fue establecida en 1902, para la coronación de Eduardo VII, y que sus grandes momentos son siete: la procesión de estado desde el Palacio hasta la Abadía, la procesión por la nave central de la catedral, el Reconocimiento, la Unción, el Juramento, el Homenaje y la procesión final de la Abadía a Buckingham. Desde entonces, también, todas las coronaciones concluyen con el saludo del monarca y su familia desde el balcón del Palacio. Así como Isabel II circunscribió su selección musical a un repertorio de compositores clásicos, su hijo —un verdadero melómano— recurrirá a un pequeño repertorio de clásicos que se verá nutrido por doce piezas musicales nuevas, creadas para la ocasión por autores contemporáneos. Los expertos, además, esperan que Sadoc El Sacerdote, el himno escrito por Handel para la coronación del rey Jorge en 1727, que fue interpretado en todas las coronaciones desde entonces, sea incluida.

El entonces príncipe de Gales posa para un retrato oficial con motivo de su 60 cumpleaños. La foto fue tomada el 13 de noviembre de 2008, en Londres.

A diferencia de su madre, y todos los monarcas anteriores, el Rey decidió que tanto su hermana, la princesa Ana, como su nieto mayor, el príncipe George (ocupa el tercer lugar en la línea de sucesión), tengan roles importantes. La princesa real será el Gold-In-Stick Waiting de Su Majestad y, como tal, liderará la procesión de más de 6 mil militares que acompañarán al Rey y a la Reina de vuelta a Buckingham. Y el hijo mayor de William y Kate, en tanto, será el primer miembro de la Familia Real en ocupar un rol ceremonial en una coronación: su abuelo lo designó paje de honor y, como tal, llevará el manto que ese día lucirá Carlos en su procesión por la nave central de la Abadía. Ya fue informado que, durante el servicio, un coro de gospel interpretará un par de piezas. Cabe recordar que por idea de Carlos, esto también fue así en la boda de Harry y Meghan. Meses atrás, a su vez, una fuente del Palacio confirmó que el servicio religioso será “más representativo de diferentes comunidades y credos”, por decisión de su jefe. Por último, y en aras de que la coronación esté más alineada a los tiempos que corren, Su Majestad decidió relajar el dress-code. A diferencia de la entronización de su madre, a la que los miembros de la aristocracia fueron vestidos con total esplendor, se les sugirió a los invitados que asistieran de traje o con vestido de día. “Es un cambio masivo en el protocolo real”, comentó en su momento Grant Harrold, ex mayordomo de Carlos, y agregó: “No creo que veamos a la princesa de Gales o a la duquesa de Edimburgo con tiaras [en la Abadía]”.

14 de octubre de 2019. La reina Isabel II y el príncipe Carlos asisten a la apertura del Parlamento en la Cámara de los Lores.